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La infección por el Virus del Papiloma Humano (HPV) es considerada la infección de transmisión sexual más frecuente. Alrededor del 80 % de las mujeres tienen infección por HPV antes de los 50 años, sin embargo, la mayoría de las infecciones desaparecen durante los dos primeros años sin producir lesiones. La mayor prevalencia se presenta entre los 20 y 25 años de edad pero solo el 10 a 20% de las mujeres presentan alteraciones citológicas, detectadas mediante el Papanicolau. Tener HPV no significa tener cáncer.
Han sido identificados más de 100 tipos de HPV, alrededor de 30 se han asociados a lesiones anogenitales. Se dividen en dos grandes grupos: los de alto riesgo oncogénico (los más frecuentes, 16, 18, 31, 33, 35), se asocian a cáncer cervical, vulvar, vaginal y anal; y los de bajo riesgo o no oncogénicos (6, 11, 40, 42, 54) asociados a lesiones como condilomas o verrugas.
La transmisión ocurre por microtraumas durante las relaciones sexuales o por contacto directo de la piel con objetos infectados.
Generalmente producen infecciones asintomáticas y en algunos casos, se presentan lesiones como condilomas o verrugas anogenitales.
El diagnostico se puede realizar mediante la observación directa de las lesiones, por el Papanicolau (PAP) o, a través del estudio del ADN del virus (Test de HPV).
Se recomienda comenzar el tamizaje con PAP entre 1 a 3 años del inicio de las relación sexuales, el mismo debe realizarse anualmente. Luego de 2 PAP negativos podría pasarse a un intervalo de 3 años. El screening con test de HPV se recomienda a partir de los 30 años, si el mismo resulta negativo, se repite a los 5 años.
En Argentina de diagnostican alrededor de 4500 casos nuevos por año de cáncer de cuello uterino, siendo el tercero en prevalencia en las mujeres.
La existencia de una infección persistente por HPV de alto riesgo es imprescindible para el desarrollo de una lesión precursora de cáncer, aunque también hay cofactores que favorecen como el tabaquismo, multiparidad, múltiples parejas sexuales, otras infecciones de transmisión sexual como HIV.
Para prevención primaria del cáncer de cuello uterino se recomienda la vacunación. Existen 3 tipos de vacunas: Bivalente para HPV 16 y 18
Tetravalente: para HPV 16, 18, 6 Y 11
Nonavalente: 6,11, 16, 18, 31, 33, 45, 52, 58
La vacuna está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación para las niñas y niños de 11 años de edad, como única dosis. Incluso hasta los 20 años corresponde 1 dosis, entre los 21 y 26 años, dos dosis y los pacientes inmunocomprometidos, 3 dosis.
También se recomienda la vacunación en mujeres con patología previa, en este caso con 3 dosis, ya que la tasa de recurrencia de HSIL luego del tratamiento escisional es del 6-8%, podría prevenir infecciones posteriores y aumentar la respuesta inmune.
Ante un PAP o un test de HPV anormales, el ginecólogo debe realizar un procedimiento que se llama colposcopia, sirve para evaluar el cuello uterino y eventualmente tomará biopsia de cualquier área que parezca anormal. Es necesario extirpar cualquier lesión precancerosa. Las opciones incluyen la congelación (criocirugía), la escisión electroquirúrgica con asa y la conización con bisturí frío. En el caso de condilomas o verrugas anogenitales, se suele aplicar tratamiento con medicación sobre la lesión, y por lo general se necesitan varias aplicaciones antes de que hagan efecto. 40-60% de los hombres cuyas parejas presentan HPV cervical, presentan lesiones clínicas o subclínicas y un 50 % de los hombres cuyas parejas presentan condilomas, tiene lesiones visibles. Por lo tanto, deben consultar con un urólogo.
Se recomienda el control anual con el ginecólogo, ya que es muy importante la detección precoz de lesiones, el uso de preservativo, ya que disminuye la exposición al virus, la vacunación.
NOTA: actualmente en los hospitales públicos de La Plata, se incorporó el test de HPV como tamizaje (que consiste en aplicar una prueba de testeo a la población asintomática), en mujeres a partir de los 30 hasta los 65 años, junto con la toma de PAP. Si la prueba es negativa, se recomienda el control cada 5 años. Si es positiva se procede a la lectura del PAP y seguimiento con medico ginecólogo.
Dra. Daniela Encinas
MP: 116948
Medica Ginecóloga Especialista en TGI
Jefa de Consultorio de TGI en HIGA San Martin de La Plata
Equipo de Comunicación en Promoción y Prevención de la Salud. - Portal Comunidad AMP – Agremiación Médica Platense.
"JUNTOS FORTALECIENDO LA PROMOCIÓN Y PREVENCIÓN DE LA SALUD”